Se trata de una posible película protagonizada por David Hoff (antes Hasselhoff) con un nuevo compañero que tomaría el relevo de los trabajos realizados para la Fundación para la Ley y el orden. Para los que pasamos nuestra niñez en los 80 sabemos muy bien de qué va todo esto. Tiene buena pinta. Esperamos que no sea una cosa extraña como lo que hicieron con Knight Rider 2000 y ese feo coche rojo.
Aprovechamos para desearos ¡Feliz Navidad y mejor comienzo de año nuevo para todos!
Desde este blog os deseamos que paséis un momento entrañable en compañía de vuestras familias y amigos y que por un momento sintamos en nuestros corazones que la vida merece la pena y que nos inunde un sentimiento de humildad y cariño hacia todos.
Veraneando en el Mar Menor, en estos días y con niños al cargo a veces hay que dar alguna opción más que el mero hecho de visitar la playa o la piscina (si se tiene). Así que, por la mañana pasaba una furgoneta vociferando la tentadora oferta de 1 euro (sí, sí, un euro!!) para ver cómodamente sentado una sesión de circo. El circo se llama Arte Segura y es, hasta lo que tengo entendido, de la familia Segura.
Desde luego, por ese precio no se pueden esperar maravillas pero para estar un rato entretenidas las fieras (las mías) bien va.
Así que, tras la cena, nos marchamos a localizar el lugar. No es nada menos que una explanada libre donde hay un escenario compuesto de un par de focos, unos altavoces al fondo, en el interior del remolque de un camión y una pequeña arquitectura para mantener esos focos. A su alrededor, bastantes sillas de plástico de las que se suelen usar en la playa, parecidas a la de la imagen.
Calculé que había sentadas unas 150 cabezas más o menos cuando comenzó la función aunque si bien es cierto que, al no haber ninguna valla que impidiera ver a los viandantes, algún espectador más había.
Las funciones se componían de una chica con sus hula-hops, como se ve en el video que he conseguido de internet (se puede ver la ausencia de vallas), una especie de Fakir que sostenía a personas sacadas del público sobre su estómago mientras el yacía entre dos sillas. Por otro lado, un clásico como es la pareja de payasos donde uno es el maestro de ceremonias y el otro es el tontorrón. Además, sacaron a varios niños a hacer el juego de las sillas y claro, el más rápido ganó. Por último, el Fakir, esta vez vestido de toro frente a niños sacados del público los perseguía por el escenario. Quizás esto último fue lo más gracioso a pesar de lo básico.
Ni que decir tiene que por el precio que tiene y para entretener un rato a los chavales es perfectamente válido. Mi enhorabuena a la familia Segura por su planteamiento. El Circo en su más fiel esencia.