lunes, 21 de abril de 2014

Abonados a la izquierda y otras "perlas" de tráfico

En estos días de considerable movilidad a través de la geografía española me detengo a comentar lo que muchos de nosotros observamos y no veo, por ahora, que nadie ponga solución. He viajado a Murcia, mi tierra, a pasar unos días en familia. Desde hace unos años esta ciudad sufrió numerosas obras para incorporar un buen número de rotondas, donde está claro que los murcianicos no tienen muy claro su uso. La rotonda que da acceso al centro comercial Thader tiene un buen número de carriles. Los coches se crucen en todos los sentidos. Pitidos a montones, algún roce, malos modos y otros se escuchan a diario...

Mi principal inquietud, cambiando de tema, en este post viene de mi vuelta a Madrid. La A3. Esa carretera, como tantas otras de acceso a Madrid que soportan el tráfico de un buen número de vehículos. Me encontré que tenía un dilema. Los conductores de la derecha van a una media de 100-110 y los de la izquierda... los "abonados" a la izquierda, aquellos que no se pasan a la derecha para levantar el pie del pedal, circulan desde 140 en adelante. Muchos me pasaron a más de 160. Teniendo en cuenta que era de noche es toda una temeridad. ¿Qué hago yo? ¿Por qué carril circulo a velocidades legales? Parece que la DGT ya hizo campañas para denunciar esto incluyendo, por supuesto, lo contrario. 

Si un coche circula en el carril izquierdo (en una autovía de dos carriles por sentido) a 100, es falta grave el adelantarlo por la derecha con los riesgos que ello derivaría. ¡Bien! ¿Entonces qué hago, nuevamente? Nos pondremos detrás de ese vehículo a ver si quisiera pasarse a la derecha. El conductor Zen, el imperturbable "yo-voy-genial-por-este-carril-que-además-no-está-tan-deteriorado-como-el-asfalto-de-la-derecha". Y en ese momento un Seat León negro "de malote" nos llega apretando a nosotros por detrás.... ¡Gluuupsss!

Veo que hay mucha literatura sobre el tema , por lo que no insistiré mucho más. En el fondo de todo esto, debemos ser, todos, coherentes y preservar, ante todo, la seguridad de nuestras carreteras. Sirva de reflexión (yo mismo incluido).

martes, 8 de abril de 2014

Gin & Tony

Hace unos días, fui al Teatro Calderón de Madrid a ver el espectáculo Gin & Tony. No tenía muy claro qué es lo que iba a visualizar ya que fue una sorpresa que me regalaron. Mirando el cartel observé que está producido por Tricicle. Tras ver varias actuaciones en vivo de Tricicle sabía que me iba a gustar una producción suya. Y no me equivoqué. Impresionante fue ver las geniales voces en directo de estos dos monstruos de la escena. Me recordaron a Cruz y Raya respecto a lo de imitar a famosos, pero ellos imitan a famosos cantantes y les interpretan. Voces tan distintas desde Freedie Mercury a Lady Gaga, Madonna (son hombres pero lo hacen casi igual que ellas, increible!!). Estilos desde la ópera hasta el Rock.

El hombre que interpreta a Gin (Ginés) en la función me llamó mucho la atención en algunos momentos porque se le escapó alguna palabra típica murciana que desgraciadamente no recuerdo en este momento. Me puso en alerta. Es dificil en Madrid escuchar algo así y cuando lo oyes sabes que hay gente de tu tierra.

Al igual que Tricicle, cuando terminó la función, salieron rápidamente fuera para dar la mano a cualquier asistente que quisiera hacerlo y así fue como le pregunté a este chico si tenía algo que ver con Murcia. Me comentó que tenía familia en Cartagena.

No quiero desvelar el argumento de la obra porque os recomiendo que vayáis a verla por vosotros mismos. Merece la pena verla. Cuando ves al público ponerse de pie a aplaudir cuando finalizaba alguna de las canciones que interpretaban, era para quitarse el sombrero y ahí es donde reside la clave de su éxito.

Solo he sentido algo así cuando fui en Murcia a ver el musical de Queen, donde la música era en directo.

En definitiva, una buena oportunidad de sorprender a alguien. Espero que cuando se cierre el telón en Madrid puedan viajar al resto de la geografía para que podáis disfrutar de ello. ¡Estad atentos!

jueves, 20 de marzo de 2014

Renovaciones desde el más allá

Hoy me ha llegado una carta con la renovación de la tarjeta sanitaria y me ha llamado la atención el texto que he subrayado en rojo.

"En el momento en que se produzca algún cambio en el domicilio, fallecimiento del titular o en cualquier otro dato aportado para la emisión de su tarjeta sanitaria, deberá acudir a su centro de salud..."

Me da a mi que en caso de fallecimiento del titular este no se presentará en el centro de salud para decir "oye que me he muerto, ¿podríais cancelar mi tarjeta?"

lunes, 17 de marzo de 2014

Mis amigas del Civic rojo

Este fin de semana he aprovechado para hacer una visita a Gustavo y la verdad es que lo hemos pasado bastante bien, en plan tranquilo pero bien, prácticamente nos hemos pasado el fin de semana contándonos nuestras cosas y viendo pelis como "El juego de Ender" y un trocito de "Monstruos contra Alienígenas"... lamentablemente los fines de semana solo son dos días y no dan para mucho más así que toca volver a la rutina pero eso sí, hasta el viaje de vuelta ha sido bastante curioso.

Es frecuente que los conductores anden un poco estresados en la carretera y, por desgracia, creo que todos hemos tenido algún que otro encontronazo con alguien que te da las luces o que te pita haciéndose el gallito... en fin que parece que la gente siempre va con prisas pero en esta ocasión ha sido todo lo contrario y me parecía justo que igual que me quejo cuando se hace mal también hay que contar cuando te alegran el día.

Estaba yo en mi mundo, en mi C3, conduciendo por la autovía de vuelta a casa con la velocidad de crucero puesta a 100km/h y la radio a todo trapo cantando esas canciones que tanto me gustan (aviso importante: solo canto estando solo jiji) y me he percatado que volvía a tener delante un Honda Civic de color rojo que ya había adelantado dos veces así que me dispuse a adelantarlo nuevamente pero esta vez prestando un poco más de atención.

En su interior había unas chicas muy simpáticas hablando entre ellas, riendo... en fin parece que también estaban de regreso de un agradable fin de semana. Me han mirado y saludado con una gran sonrisa y al poco me han vuelto a adelantar volviendo a saludarme como si nos conociéramos de toda la vida así que yo he seguido el juego de saludos y adelantamientos (a baja velocidad) un par de veces más y la verdad es que ha sido divertido y quiero agradecérselo desde aquí porque como decía al principio, por desgracia nos hemos acostumbrado a que los conductores suelen estar estresados pero, por suerte, aún hay gente que se toma las cosas con humor y ofrece su mejor sonrisa a los demás.

Unos kilómetros después ellas han tomado una salida y nos hemos tenido que despedir pero me han alegrado el día.

Gracias y, hasta el siguiente viaje.